17 de marzo de 2010

MANUAL BÁSICO DE SUPERVIVENCIA PARA ZOMBIES

(Consejos prácticos y tips en caso de emergencias y escasez en general)

Capítulo XX: Los alimentos humanos ¿cómo consumirlos en caso de escasez de cerebros?

Parte V. De las golosinas y otros alimentos ricos en azúcares.

LA SANDIBROCHA

1. El producto Sandibrocha puede ser encontrado en la mayoría de los centros comerciales humanos, en la sección de dulces. Estas vienen empacadas en bolsas de celofán (que es un plástico tranparente) de 50 unidades. No consumir, ya que puede haber obstrucción traqueal y la probabilidad de deglutir apropiadamente disminuye considerablemente.

2. Se procede a abrir la bolsa. Se utilizan las manos para este propósito. En caso de carecer de ellas, se pueden utilizar los pies, los dientes o las manos de otro zombie cercano.

3. Se extrae la paleta del interior de la bolsa. (Este proceso sólo requiere de la toma de decisiones, ya que hay 50 posibilidades, pero por lo general, sólo se puede comer una paleta a la vez.)

4. La paleta es un caramelo con un palito (sí, así como los zombies empalados que hay en las afueras de la ciudad). Estos caramelos en su mayoría tienen una envoltura, no comestible, de celofán que se procederá a retirar.

5. Retirada la envoltura, el siguiente paso es aproximar el caramelo a la boca o la cavidad que se tenga por boca. Para ello se necesitan manos y dedos, en caso de no tenerlos, ver la sugerencia del paso 2. Poner especial atención al acercar el caramelo, ya que debe estar en la posición correcta, ya que si se toma de manera inversa, el sabor no será el mismo.

6. La paleta se consume a base de lengüetazos y a veces, mordidas. Dada la naturaleza de esta paleta, no se recomiendan las mordidas, a menos que se tenga cerca un vaso de agua, ya que contiene un polvo altamente picante que puede dañar las ya sensibles mucosas bucales.

7. El proceso es simple, se chupa la paleta hasta que ésta se consuma por completo, quedando sólo el palito. Si apetece, el zombie puede comer el palito también. No se han reportado malestares ni reacciones secundarias por el consumo de este artefacto que sostiene al caramelo.

8. Las consecuencias del consumo de este caramelo que han sido reportadas son la salivación extrema, aumento en el fluído nasal, sed intensa, aumento de temperatura, ligero malestar estomacal y en ocasiones, zumbido en las cavidades donde están los oídos.

Así que, zombie, si te encuentras en una crisis de alimentos, escasez de masa encefálica, los humanos se han extinguido o te ha costado trabajo encontrarlos, la sandibrocha o cualquier caramelo es la solución temporal a tus ataques de hipoglucemia y violencia contra tus congéneres.

4 comentarios:

el7palabras dijo...

Lo que me quedé pensando es: chingao, apenas terminaron con la raza humana y ya les están aflorando las cotumbres chacales de hacer manuales de capacitación, programas de radio, dietas... scary as hell.
Muy bien, señorita, my bien.

Diana dijo...

Me gusta mucho pensar que, en caso de duda, el zombie principiante se detiene y abre su gordísimo manual. Es una escena conmovedora.

Te mando un abrazo :)

GA dijo...

¡Dulces! ¡Cerebros!
¡Ouch! Creo que debo cambiar de tema.
Gran entrada Nadia, felicidades!!!!!!!!!
Si hay gen de la creatividad está en los Solano (no conozco el otro apellido pero seguro est+a en la familia).
¡Abrazos!

Ivanius dijo...

Es verdad: los alimentos picantes tienen un factor de reanimación que todas las criaturas de la noche sabrían aprovechar.

Se me antojaron unos Cazares con Miguelito de polvo. ¿Habré sido zombi alguna vez?

Gracias por el relato, ahora sé qué faltaba incluir en las provisiones para el apocalipsis.