26 de octubre de 2008

Suceso intrascendente pero... feliz


Nunca supe tu nombre, ni qué te gustaba. Gracias por no haberte sentido kamikaze, por no haber saltado hacia mi patio.

Quiero que estés bien, que haya alguien que te cuide, te dé techo y comida, te llame por tu nombre, juegue contigo y te abrace. Alguien que vea la tele acostado en tu panza, y nunca nunca te abandone.

¿Qué será de ti? ¿Estarás bien? ¿Por qué te fuiste? No te extraño pero gustaría saber que estás bien. Espero nunca regreses a este horrendo lugar. Me siento tranquila porque ya no estás. Fueron dos meses de terror que se me hicieron eternos. Fueron dos meses en los que te vi sufrir frío, hambre y abandono.

Sólo espero que estés bien.

6 comentarios:

Un gato pardo con muy pocas pretenciones dijo...

Bonito blog y bonitos posts

Nadia dijo...

Gracias, gato pardo con muy pocas pretenciones. Ay, creo que el vecino ni se imagina que su perro está en mi blog, ni tampoco toda la angustia que me causó. ¡Ja!

Fairest Creature dijo...

Ay, este post me conmovió. Yo también espero que esté feliz.

Y también espero tener un perro bonito al que pueda querer tanto como describes =)

Quiero un perro, un hijito de Harry =) Guuuffff.

Nadia dijo...

gato pardo con muy pocas pretensiones: gracias por el mensajito en el link. Si lo había visto, pero no me pasó por la cabeza mencionarlo. Lo siento.

Gracias de nuevo.
=)

(¡Ya toy más feliz! Es que la osciocidad me hace pensar cosas bien feas, pero ora si ya estoy rete ocupada)

Nadia dijo...

Manis: Yo espero tengas un harrito para que lo ames y veas la tele acostada en su panzota de perro gordo y mimado.
Te quiero.

Insomnio dijo...

Encantador perro.