9 de mayo de 2009

¡Tic, tac, tic, tac, tic, tac! ¿Cómo? ¿No me he movido ya?

Y estuve allá y volví acá y vino el mal que me hizo encerrarme. Me mantuve dentro de cuatro paredes, esperando ¿a qué? pues nomás esperando. Los platos y tazas también esperan en el fregadero, las repisas que he querido poner desde hace un año siguen esperando, espera la ropa sobre la cama toda deshecha, esperan los libros que ya dan muestras de abandono, esperan las filtraciones en el techo, espera el regalo no comprado, espera la libreta no terminada y todos esperan conmigo.

1 comentario:

Vira Solano dijo...

Pero cómo?!! pensé que al entrar al blog tenia una nueva entrada tuyaaaa!!!! escribe escribe! hacen falta tan acertados comentarios a cerca del mundo real!